Get Adobe Flash player

Deportes

Se terminó el sueño, Colombia cayó ante Inglaterra en la tanda de penales y se despidió del Mundial de Rusia con un sabor agridulce, pues la sensación es que el equipo tenía con qué llegar más lejos, pero la entrega y actitud de los jugadores fue absoluta. 

En un primer tiempo trabado, Colombia no encontró la posesión de la pelota e Inglaterra dominó las acciones, aunque sin mucha claridad en el arco defendido por David Ospina. 

Pékerman planteó un partido para cerrar los espacios ingleses y le función, pues el trabajo de los tres volantes de contención fue bueno y no permitieron las conexiones de los volantes con Harry Kane. 

Para el segundo tiempo, un penalti cambió el rumbo del partido: un agarrón de Carlos  Sánchez sobre Harry Kane fue visto como falta para el árbitro, y el propio Kane se encargó de cambiarlo por gol. 

A partir de ahí, Colombia entró en un bache futbolístico del que no pudo salir, con muchas imprecisiones en el traslado del balón y apelando más al corazón que al buen juego.

Cuando todo parecía perdido, una vez más Yerry Mina, la gran figura colombiana en el Mundial, se elevó por los aires y conectó el balón para desahogar a 50 millones de colombianos que gritaron el tanto del nacido en Guachené con el alma. 

En el primer tiempo extra, Colombia tuvo la iniciativa y buscó el triunfo para no forzar los penales, pero la claridad en la parte ofensiva no fue alta y no se pudo destrabar el marcador. 

En el segundo tiempo extra, se invirtieron los papeles e Inglaterra tomó la pelota y buscó el arco de Ospina, pero las fuerzas escaseaban y el partido acabó igualado. 

Los penales son historia, Ospina detuvo un remate pero Mateus y Carlos Baccafallaron, para que finalmente Eric  Dier le diera el triunfo a los ingleses y los metiera en la siguiente ronda. 

Queda la sensación de que se pudo llegar más lejos, pero la satisfación de que 23 guerreros defendieron con el alma y el corazón la bandera colombiana, y que una vez más, nos hicieron sentir orgullosos de ser colombianos. Gracias, Mi Selección

Un gol en la última acción del partido de Nacer Chadli, que había salido en la segunda parte, consumó la épica remontada de Bélgica ante Japón, que llegó a tener dos goles de ventaja al inicio de la segunda parte.

La última jugada, una demostración de contraataque conducida por Kevin DeBruyne, Eden Hazard y Thomas Meunier, autor del pase definitivo, situó a Bélgicapor tercera vez en su historia en los cuartos de un Campeonato del Mundo.

El equipo de Roberto  Martínez, que se verá en cuartos con Brasil, y que reaccionó a tiempo, frustró a Japón. El conjunto nipón difícilmente tendrá tan cerca hacer historia.

Nunca sobrepasó octavos. En Rusia estuvo a un paso pero no logró mandar para casa a un equipo que contempla esta edición como la última de su generación dorada. Vio la penumbra que sometió a Alemania, Argentina, España o Portugal. Y escapó a última hora, como pudo.

Japón quiso dar la sensación de advertir a su rival que no tenía complejos. Arrancó con una presión alta. Suele hacerlo el conjunto de Akira Nishino que busca dejar lejos al adversario, al menos de inicio. Como una declaración de intenciones.

Incomodó la puesta en escena a Bélgica y un mal despeje de Vincent Kompany, apuesta defensiva de Roberto Martínez, fue recogido por Shinji Kagawa, que disparó fuera.

Bélgica tomó el balón y la iniciativa en los mejores momentos de Dries Mertens, que intervino en cada acción del ataque de los 'diablos rojos'. Se movió bien el jugador del Nápoles, el único que supo encontrar espacios entre la maraña nipona. También Eden Hazard convirtió en amenaza cada movimiento.

Romelu Lukaku tuvo un par de intentos. Nada limpios. Interrumpidos casi siempre por un defensa japonés. Bélgica no estaba bien. En pocas veces su dominio incomodaba al contrario y el portero Elji Kawashima solo era tenido en cuenta para despejar alguno de los centros laterales europeos.

Estaba al acecho Japón. Pendiente de las lagunas belgas. Takashi  Unai puso a prueba a Tobi Andereweireld cuando la intensidad de Bélgica bajó, poco antes del descanso. Un tiro de Yuto Nagatomo, aparentemente inofensivo, sobresaltó a Roberto  Martínez. Se le escapó bajo las piernas a Thiboaut  Courtois, que reaccionó a tiempo.

Pero fue en un latigazo de esos donde Japón marcó. Fue tras el arranque del segundo acto. Un buen centro del jugador del Getafe dejó en evidencia a Jan Vertonghen que no pudo evitar que el balón llegara a Genki Haraguchi y cruzara la pelota a Courtois.

El equipo de Roberto Martínez perdió el rumbo. Descolocado sintió la presión. Un nuevo error defensivo, un mal rechace de Kompany, cayó a pies nipones en la media luna. En los de Shinji  Kagawa que vio a su lado a Inui. El jugador del Eibarparó el balón, miró a Courtais sin que nadie le amenazara y soltó un latigazo que superó al portero del Chelsea. A falta de 38 minutos los diablos rojos tenían dos goles de desventaja.

Romelu Lukaku, del que no habían habido noticias, estuvo cerca de marcar al rematar de cabeza un centro de Hazard a la hora de juego, justo antes de que Martínez pretendiera un golpe de timón con un doble cambio. Marouiane Fellaini y Nacer Chadli sustituyeron a la vez a Dries Mertens y Yannick Ferreira  Carrasco.

Antes de que diera tiempo a plasmarse sobre el campo Bélgica acortó distancias en una jugada que delató las carencias niponas. Una mala salida de Kawashima, un despeje al tuntún y un centro de cabeza de Vertonghen que se cuela en la portería.

El gol espoleó definitivamente a Bélgica, que con poco estaba de vuelta al partido. Hazard apareció. Asumió el reto. Puso el balón en la cabeza de Fellaini, que empató a falta de un cuarto de hora del cierre.

Elji  Kawashima evitó que Bélgica lograra la remontada con tres intervenciones salvadoras pero no la del final. Un contraataque de manual que echó por tierra las esperanzas niponas y llevó a Bélgica con Brasil en cuartos de final.

 

La selección de Brasil derrotó a la de México en el partido de octavos de final del Mundial de fútbol de Rusia 2018 que les enfrentó este lunes en el Samara Arena y que supuso el pase a la eliminatoria de cuartos de la 'Canarinha'.

Neymar, la estrella del equipo brasileño, abrió el marcador en el minuto 51, después de aprovechar, lanzándose al suelo, un servicio desde la izquierda que le sirvió Willian.

Firmino, que poco antes había sustituido a Coutinho, aprovechó el balón que despejó -después de un contraataque y a tiro de Neymar- Ochoa, para marcar el definitivo 2-0, en el 88, que le dio a Brasil el pase a cuartos.

Un partido que no jugará el volante madridista Casemiro, sancionado por acumulación de tarjetas, al ver una amarilla durante el encuentro de este lunes ante los mexicanos. 

Brasil se jugará el pase a la semifinal el próximo viernes en Kazán contra el ganador del partido que enfrentará más tarde este lunes a las Selecciones de  Bélgica y Japón.

 

La selección de Croacia alcanzó los cuartos de final del Mundial de Rusia 2018 tras eliminar, en el lanzamiento de penaltis, a Dinamarca, después de que el partido, prórroga incluida, terminara con empate a un gol.

 Mathias Jorgenssen en el primer minuto y Mario Mandzukic, en el cuatro, marcaron los goles en el partido. El marcador no se movió después y el partido fue al tiempo extra, donde Luka Modric, a un minuto del final, marró un penalti.

En el desempate, Croacia estuvo más acertado desde los once metros y se llevó el triunfo por 3-2. Ivan Rakitic transformó el cobro definitivo que le dio la clasificación a su equipo. 

El conjunto croata jugará los cuartos de final contra Rusia, que previamente dio una de las sopresas del campeonato y eliminó a la Selección de España, también desde la tanda de los penales.

 

La Selección de España ha caído eliminada del Mundial de Rusia al perder ante la anfitriona Rusia en la tanda de penaltis por 3-4, tras acabar el partido y la prórroga con empate a un tanto.

Al final de los 90 minutos se llegó con el 1-1 de la primera parte tras el autogol del ruso Sergei Ignashevich a los doce minutos y el empate de penalti de Artem Dzyuba a los 42'.

En la tanda de penaltis marcaron por España; Andrés Iniesta, Piqué y Sergio Ramos, pero fallaron Koke e Iago Aspas. Por Rusia marcaron todos los que patearon: Smolov, Ignashévich, Golovin y Chéryshev.