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Domingo, 27 Enero 2019 16:24

El papa invitó a los jóvenes a vivir más allá de las redes y les envió cinco mensajes

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Este domingo Francisco terminó su viaje a Panamá con una misa del cierre en la Jornada Mundial de la Juventud, que convocó a personas de todo el mundo. El Papa habló de todo: la paz en Colombia, abusos en la Iglesia, migración, tecnología y hasta “influencers”. Estos fueron los cinco mensajes más importantes.

Durante cinco días miles de jóvenes se congregaron en Panamá para celebrar la Jornada Mundial de La Juventud, una celebración que fue inaugurada por el papa Juan Pablo II hace varios años. En este encuentro se busca proseguir con el interés del fallecido Papa: evangelizar, particularmente los jóvenes. 

El pontífice lanzó un pedido de paz para Colombia tras el reciente asesinato de 22 jóvenes en la Escuela General Santander, el cual, según Francisco, fue provocado por el "odio terrorista". Durante su discurso recordó luego uno a uno a los jóvenes alumnos de la principal escuela de policía del país que murieron tras la explosión de un carro bombar y reiteró su pedido de paz para Colombia.

Este domingo Francisco termina su vigésimo sexto viaje al extranjero desde que fue elegido papa en 2013, con la misa de cierre de la JMJ en el Metro Park, rebautizado como Campo San Juan Pablo II. Estos fueron los otros mensajes más importantes que dejó el Papa.

1. La Iglesia está herida

El papa reconoció que la Iglesia "está herida por su pecado" en una misa en la imponente catedral colonial de Panamá y celebrada a menos de un mes de la cumbre de obispos convocada por Francisco por los escándalos de pederastia y su encubrimiento que han afectado también a la iglesia de América Latina. Alertó sobre el cansancio que  "nace al constatar una Iglesia herida por su pecado y que tantas veces no ha sabido escuchar tantos gritos".

2. El conformismo, la peor droga

El papa Francisco denunció el conformismo que dijo es la "droga más consumida hoy" y que impide reconocer el sufrimiento que nos rodea, durante su discurso en el viacrucis que se celebró durante la Jornada Mundial de la Juventud (JM) en Panamá.

"Nos dejamos llevar por la apatía y la inmovilidad. No son pocas las veces que el conformismo nos ha ganado y paralizado y ha sido difícil reconocerte en el hermano sufriente", dijo Francisco.

Mientras que, denunció el pontífice, es mucho más fácil "estar cerca del que es considerado popular y ganador" y caer en la "cultura del bullying, del acoso y de la intimidación".

3.  Ser "Influencers"

"Esa vida no es una salvación colgada 'en la nube' esperando ser descargada, ni una 'aplicación' nueva a descubrir (...) Tampoco un 'tutorial' con el que aprender la última novedad", dijo el jefe del Vaticano.

Francisco aprovechó su encuentro con las nuevas generaciones de católicos para denunciar los problemas que les acechan: "Sin trabajo, sin educación, sin comunidad, sin familia (...). Estos cuatro 'sin' matan". El papa invitó a los jóvenes a ser 'influencers' con un mayor sentido de pertenencia.

4. Migrantes

Durante el tradicional viacrucis de la JMJ, el papa Francisco tachó el viernes de absurdo e irresponsable el identificar a todo inmigrante "como portador del mal social".

Francisco señaló que la Iglesia quiere propiciar "una cultura que sepa acoger, proteger, promover e integrar", y que enseñe "a recibir y hospedar a todos aquellos que han sufrido el abandono, que han tenido que dejar o perder su tierra, sus raíces, sus familias y trabajos".

"Queremos ser la Iglesia que propicie una cultura que sepa acoger, proteger, promover e integrar; que no estigmatice y menos generalice en la más absurda e irresponsable condena de identificar a todo emigrante como portador de mal social", afirmó el sumo pontífice.

5. Los problemas no se resuelven mágicamente

El papa Francisco reprochó con dureza este viernes los "muros invisibles" que dividen a la sociedad a partir de estigmatizaciones, y advirtió que las barreras no resuelven "mágicamente" los problemas.

"Con la vida de la gente parece más fácil poner rótulos y etiquetas que congelan y estigmatizan no solo el pasado sino también el presente y el futuro de las personas. Rótulos que, en definitiva, lo único que logran es dividir: acá están los buenos y allá están los malos", sostuvo Francisco.

Esta actitud -advirtió el jefe del Vaticano- "contamina todo porque levanta un muro invisible que hace creer que marginando, separando o aislando se resuelven mágicamente todos los problemas".