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Ultima Hora

La voz de la Comunidad

Una extraña situación atraviesan los habitantes de la urbanización Bella Vista, al noroccidente de Valledupar, por cuenta de un taponamiento a la vía de acceso. Un particular reclama el tramo como suyo y por ello estableció un cercado.

Raúl Hernández, presidente de Junta de Acción Comunal, señala que el acceso estaba contemplado con una doble calzada, que sirve también como vía hacia al corregimiento de Los Cominos de Tamacal. Uno de los carriles fue pavimentado por la Gobernación, favoreciendo la entrada a Don Alberto, pero la parte de su barrio resultó ser la afectada.

“El dueño del lote toma posesión, pero cinco años antes por qué no lo hizo, es lo que preguntamos. Estamos quedando encerrados y la valorización de las viviendas está bajando. Nos estamos perjudicando más de 60 mil personas, porque no solo se afecta a Bella Vista, sino a Altavista, Altos de Pimienta, Sabana, Ciudad Tayrona, La Nevada y Guasimales”, dijo.

 

Los habitantes del corregimiento de Mariangola le hacen un llamado a la Alcaldía de Valledupar, para que intervenga los manjoles de la población, que por su rebosamiento llegarían a causar infecciones en la comunidad, especialmente en los menores de edad.

Uno de estos manjoles está ubicado en las afueras del Colegio Rodolfo Castro Castro y ya sus olores nauseabundos generan desespero en la población estudiantil y de docentes, quienes a diario deben soportar la inmundicia.

Onaldo Vásquez, líder comunitario de la población, le dijo a Cacica Noticias que hace poco la administración municipal contrató la limpieza de estos manjoles, pero que la tarea quedó a medio cumplir y que esa sería la razón de la situación actual.

En los últimos días se han conocido casos de matanza de perros y gatos en Valledupar, a pesar de la incansable tarea que ha realizado la Policía de Ambiente y Animales de esta capital, continúan las muertes de estos animales.

Son varios los barrios que han manifestado la queja por envenenamiento a sus mascotas, en semanas anteriores en los conjuntos residenciales ubicados al sur de esta capital los habitantes del conjunto residencial Argentina, Colombia, Urbanización los Cocos y otros han denunciado estos crímenes.

En esta ocasión se ha venido presentando este tipo de problemática en el barrio Sicarare, donde familias denunciaron el envenenamiento de sus mascotas, las cuales permanecían dentro de sus casas y personas sin valores y con el alma negra, le lanzan a través de las rejas comida envenenada y así acaban con la vida de estos animales.

“Cuando salí dejé a mi perra tranquila en mi casa, me acompañó hasta la tienda como acostumbraba a hacerlo porque yo iba para la iglesia, ella regresó a la casa porque mis hijas la vieron llegar, ellas estaban adentro y de repente escuchan que la perra comienza a hacer sonidos fuertes y con dolor, convulsionaba y sus ojos comenzaron a salirse, fue allí cuando se dieron cuenta que la habían envenenado y fue demasiado tarde, no pudimos hacer nada”, expresó la habitante del barrio Sicarare Regina Hernández.

La Policía de Ambiente y Animales pide a la comunidad que en estos casos avisen de forma inmediata para que su presencia no deje de ser constante en estos sectores que han venido siendo azotados por estos delincuentes que envenenan animales por ociosidad, además que pueden programar visitas por el sector para hablar con los residentes sobre los derechos que tienen los animales y las sanciones a quienes tengan responsabilidad en esos casos.

 

Ante el incumplimiento de la administración municipal la comunidad alfarera de la vereda El Cielo y finqueros cercanos arreglan por sus propios medios el camino que se encuentra en pésimo estado. El Presidente de la Junta de Acción Comunal, Arístides Hernández indicó que han comprado relleno y a pico y pala y el acompañamiento de un viejo tractor de un vecino tapan los inmensos huecos de los 3.5 kilómetros que tiene la trocha. En la vereda El Cielo hay 90 hornos y 160 casas en donde sus habitantes viven exclusivamente de la fabricación de ladrillos.

 

 

 

Un recorrido por diferentes sectores de la comuna dos y tres de Valledupar corroboró las quejas que se han generado por el mal estado de las señales de tránsito.

Señales de pare en el piso, inclinadas, indicadores de giros sin la pieza fundamental, algunas muy deterioradas y otras escondidas entre árboles, fue lo que se encontró en barrios como Los Mayales, Sicarare, sector del Mercado Público, La Ceiba, entre otros.

Eliécer Moya, fue uno de los ciudadanos que se quejó: “Sobre todo en la calle 21 con seis, aquí debiera haber incluso un semáforo. Ahora vemos los pares que están en mal estado, y unos ni siquiera se ven. Le pedimos a la Alcaldía que ayude en esto porque siempre hay accidentes de tránsito aquí”.

Néstor Gutiérrez de la urbanización Los Mayales, indicó que, “la señal de pare estaba en el suelo, tiene dos semanas de estar así, y aquí hay muchos imprudentes”.

Por su parte, Luis Salas, indica que la señalización en la avenida Salguero “no es mala sino pésima, insuficiente. Mire que aquí sólo hay una base, ni si quiera está completa y tiene tiempo de estar así”.

En el mercado público hablamos con Harold Rodríguez,  con “Los del tránsito sólo persiguen motos y carros, porque eso tiene tres años de estar así y no lo arreglan, yo vengo todos los días aquí y siempre veo eso así. Hace falta mano dura, y hay más señales que están dobladas”.

 

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