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La voz de la Comunidad

Un recorrido por diferentes sectores de la comuna dos y tres de Valledupar corroboró las quejas que se han generado por el mal estado de las señales de tránsito.

Señales de pare en el piso, inclinadas, indicadores de giros sin la pieza fundamental, algunas muy deterioradas y otras escondidas entre árboles, fue lo que se encontró en barrios como Los Mayales, Sicarare, sector del Mercado Público, La Ceiba, entre otros.

Eliécer Moya, fue uno de los ciudadanos que se quejó: “Sobre todo en la calle 21 con seis, aquí debiera haber incluso un semáforo. Ahora vemos los pares que están en mal estado, y unos ni siquiera se ven. Le pedimos a la Alcaldía que ayude en esto porque siempre hay accidentes de tránsito aquí”.

Néstor Gutiérrez de la urbanización Los Mayales, indicó que, “la señal de pare estaba en el suelo, tiene dos semanas de estar así, y aquí hay muchos imprudentes”.

Por su parte, Luis Salas, indica que la señalización en la avenida Salguero “no es mala sino pésima, insuficiente. Mire que aquí sólo hay una base, ni si quiera está completa y tiene tiempo de estar así”.

En el mercado público hablamos con Harold Rodríguez,  con “Los del tránsito sólo persiguen motos y carros, porque eso tiene tres años de estar así y no lo arreglan, yo vengo todos los días aquí y siempre veo eso así. Hace falta mano dura, y hay más señales que están dobladas”.

 

Los productores de la vereda  Sabanitas, en comprensión del corregimiento de Los Venados, al sur del municipio de Valledupar reclamaron  del  secretario Obras Públicas, Juan Pablo Morón Riviera que les defina si van a arreglar la vía  o no.

Se estableció por parte de Rafael ‘El Mono’ Rueda que el camino está intransitable y los más perjudicados son los 28  niños que se afectan  con  el polvo que se levantan  en los 8 kilómetros hasta llegar a  Los Venados.

En la vereda hay 40 casas  y una treintena de fincas ganaderas.

La comunidad está esperando el arreglo de la vía hace dos años.

En deplorable estado se encuentra el parque principal de Valencia de Jesús, cuyos juegos infantiles no sirven, las bancas en mal estado y otras solo le quedan las estructuras de hierro, y ni que hablar de ornamentación y árboles.

Los valencianos ven con escepticismo que desde la pasada alcaldía de Fredys Socarrás y en lo que lleva esta de ‘Tuto’ Uhía, se han intervenido varios parques corregimentales y al de Valencia pese a que es uno de los pueblos más cercanos, y que fue capital de provincia primero que Valledupar a ese no le meten la mano.

Algunos moradores dicen que en varias oportunidades llegan funcionarios de la Secretaría de Obras, miden el área toman apuntes y se van y nada que llega la remodelación, esa operación la han hecho más de 10 veces, aseguraron.

No es posible, dicen, que con una iglesia declarada monumento Nacional tenga al lado un remedo de parque que más parece un potrero con una mole de cemento sin forma que funge de tarima y unas especies vegetales que ya merecen ser remplazadas.

Ni porque se aproxima Semana Santa fiesta a la que confluye una gran masa, se ve la intención de al menos arreglarlo momentáneamente, tarea que también corresponde a la Inspección de Policía y Juntas de Acción Comunal a quienes acusan de ser también cómplices de ese abandono.

 

Lunes, 26 Febrero 2018 19:31

Callejón del Pescado sigue siendo un muladar

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El llamado 'Callejón del Pescado' contiguo al Pabellón de mismo nombre y de las frutas en cercanías al mercado público de Valledupar, sigue generando noticias poco agradables para los asiduos visitantes del lugar.

Primero fue presa de desadaptados que lo tomaron como botadero de basura, además de foco de habitantes de la calle y consumidores de alucinógenos. 

A pesar de ser intervenido y pavimentado por la Alcaldía, persisten los problemas, los que según los comerciantes les genera pérdidas en sus actividades pues muchas personas se abstienen de llegar por temor a ser atracados o por los olores que allí se producen.

Ahora hay otra queja más, y es que los árboles que allí fueron plantados con el ánimo de amainar esos externalidades negativas, se secaron por falta de riego.

Es por ello que una vez más le están solicitando a la secretaría de gobierno que tome los correctivos necesarios para evitar que este sector de Valledupar siga siendo un muladar

Los dueños de estaderos y demás vendedores del balneario Hurtado rechazaron la medida al conocer que la Alcaldía de Valledupar prohibió la venta y consumo de bebidas embriagantes en el río Guatapurí.

Jorge Luis Lúquez, uno de los dueños de estaderos cerca aseguró que “Es una medida aparte de represiva, coercitiva y abusiva, es nociva para nosotros los propietarios porque apenas nos dijeron que no podemos vender bebidas alcohólicas. Cuando a uno lo desplazan de su sitio de labor, nos plantearon una cosa y luego salieron con otra. Lo ideal era que socializaran las cosas con nosotros pero no nos tuvieron en cuenta. Si analizamos, el objetivo que era limpiar el río, no lo hemos visto”. 

Por su lado, José Vanegas catalogó esto como “un atropello para nosotros. Hoy vamos a abrir y apenas nos dicen que no podemos vender bebidas. Entonces, qué pasó, nos debieron dar un plazo para sacar el producto que tenemos en bodega, ellos tienen que respetarnos, nosotros somos arrendatarios del municipio. Pagamos impuestos, arriendo, luz, sayco, industria y comercio, todo eso. Estamos pidiendo una explicación”.

El Secretario de Gobierno Municipal, Gonzalo Arzuza fue reiterativo en la decisión que tomaron: “aplicamos la ley 1801, teníamos convertido el río en una cantina de 1.5 km, no más expendio de licor, ni venta, nada. Se toma la decisión histórica de prohibir el consumo de bebidas embriagantes, le vamos a devolver el río la ciudad. Vamos a reubicar los vendedores ambulantes”.

 

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