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Politica

El Presidente de la República, Juan Manuel Santos, celebró este lunes la aprobación por parte de la Corte Constitucional de la realización del plebiscito y afirmó que este ejercicio electoral abre una posibilidad única de cambiar el rumbo de Colombia.

“Esta es una oportunidad única para cambiar el rumbo de nuestra nación –en beneficio de nuestros hijos– y dirigirla hacia un destino de paz, con más equidad, más oportunidades, mejor educación”, manifestó el Jefe de Estado en una alocución desde la Casa de Nariño, tras conocerse la decisión del tribunal constitucional.

El Mandatario recordó que la posibilidad de refrendar los acuerdos de paz fue su promesa desde que comenzó el proceso.

“Ese fue un compromiso solemne con mis compatriotas. Me comprometí con ustedes a hacerlo porque la paz es un propósito y un objetivo nacional, de todos los colombianos sin excepción”, expresó. 

Subrayó que la paz se construye entre todos y para todos. 

“La contribución de todos –jóvenes y adultos, mujeres y hombres–, sin importar su ideología, es necesaria para construir esa Colombia que queremos: Una Colombia en paz, libre de las cadenas del sufrimiento y la violencia… una violencia que, por su crueldad y duración, nos ha arrebatado hasta la compasión”, señaló.

El Presidente Santos explicó que en ese camino, el punto de partida será la votación popular para aprobar los acuerdos de paz”. 

“Será un momento histórico –verdaderamente histórico– en el que tendremos la oportunidad y la responsabilidad de hacer sentir nuestra voz, porque lo que está en juego es de enorme importancia”, continuó. 

Y aseguró que “probablemente es la decisión de voto más importante que cada uno de nosotros tendrá que tomar en toda su vida”. 

Preguntó a los colombianos si quieren sentar las bases de un país que deja atrás la violencia para entrar a un camino de respeto y convivencia, y si quieren dejar enterrados en el pasado los días terribles donde se enfrentaron a muerte entre hijos de una misma nación. 

Advirtió que frente a esas preguntas, los ciudadanos no pueden hacerse a un lado y dejar que la decisión la tomen otros. 

Sin embargo recalcó que en Colombia el voto es un derecho, así como lo es no participar, y agregó que respeta profundamente ese derecho. 

“Pero hay momentos en la vida y en las democracias en los que la indiferencia NO puede ser la opción. ¡Este es uno de ellos! Su derecho al voto será más importante que nunca”, subrayó el Jefe de Estado.

Manifestó también que “el objetivo es claro: terminar un conflicto cruel y doloroso que ha durado demasiados años y que ha producido demasiadas víctimas, demasiado sufrimiento”. 

“Lo que queremos los colombianos es que no haya más víctimas; que podamos vivir sin miedo y con tranquilidad”, añadió el Presidente. 

Hizo énfasis en que esta será una paz sin impunidad. 

“Cansados de la violencia, los colombianos también queremos una democracia generosa y abierta, donde todos podamos participar”, continuó el gobernante e indicó que “el plebiscito es una de esas formas de participación popular, en la que pueden expresarse todas las voces y las ideas”. 

El Presidente de Colombia sostuvo que con el visto bueno que dio la Corte Constitucional “lo que nos falta es terminar de discutir y acordar, a la mayor brevedad, los temas que están pendientes, y entonces –solo entonces– podremos afirmar que todo está acordado”.

“Y cuando todo esté acordado, convocaré al plebiscito en los términos señalados por la ley y se publicará el texto completo del Acuerdo Final. Y se hará una gran pedagogía para que todos y cada uno de los ciudadanos estén enterados de lo que se acordó, y para que decidan libremente –a conciencia y bien informados– si lo apoyan”, dijo.
El Mandatario concluyó invitando a los colombianos “a trabajar para construir –como lo soñó nuestro premio Nobel Gabriel García Márquez– “una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir; donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad; donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra”.

La presidenta de la Corte Constitucional, María Victoria Calle, señaló que para el alto tribunal el proyecto de ley que establece un plebiscito para la paz cumplió con el trámite de ley por lo que lo declaró ajustado a la Carta Política.

“La corporación declaró que estaba acorde con las reglas de la Constitución, es decir, que se habían respetado todas las reglas del procedimiento legislativo en ese proyecto de ley estatutaria”.

Sobre el título del proyecto la Corte lo avaló con la condición de que “se interprete que el acuerdo final es una decisión política y la refrendación a la cual alude el proyecto de ley no implica por sí misma una incorporación de lo acordado en el articulado de la Constitución, ni del ordenamiento jurídico colombiano”, precisó la presidenta de la Corte.

La magistrada al explicar la posición que asumió la Corte frente a cada uno de los 6 artículos del proyecto de ley, señaló que este será devuelto a los presidentes de Senado y Cámara para que lo envíen a sanción presidencial.

Sobre el primer punto del proyecto de ley que establece el plebiscito por la paz la magistrada indicó que fue declarado conforme a la constitución.

El segundo, sobre reglas especial, como el umbral del 13% o el deber de someterlo a aprobación del Congreso, también pasó el examen.

A las campañas por el plebiscito la Corte le incorporó una prohibición para vincular contenidos que promuevan partidos, movimientos políticos o candidaturas a cargos de elección popular.

Para la Corte el artículo 3 que hace referencia al carácter vinculante del plebiscito “la corte decidió que solo puede tener ese carácter respecto del Presidente de la República”.

Frente al artículo cuarto, sobre la remisión normativa a otras leyes relacionadas con mecanismos de participación también recibió el aval de la Corte.

Al artículo 5, que tiene que ver con la divulgación del acuerdo final se declaró de acuerdo a la Constitución bajo la condición de que “se entienda que la publicación del acuerdo final se realizará simultáneamente con la presebntació0n del informe del presidente de la república al Congreso acerca de su intención de convocar a un plebiscito, con el fin de que el Congreso y el pueblo puedan conocer oportunamente el contenido de lo acordado”.

La Corte especificó que la publicación del acuerdo debe incluir a personas con discapacidad y las comunidades que hablen otras lenguas distintas al español.

Sobre el artículo 6, que habla de la entrada en vigencia de la ley, fue declarada constitucional.

 

El senador José Alfredo Gnecco Zuleta anticipó que si bien en su agenda legislativa está anotado un paquete de gestiones y proyectos de ley de su autoría, los temas prioritarios de la tercera legislatura, que arrancará este miércoles 20 de julio, serán todos los que giren alrededor de la paz y el posconflicto.

El Congresista subrayó que el periodo legislativo que se avecina trascenderá en la historia por cuenta de los actos legislativos y leyes que deberán tramitarse y aprobarse para formalizar los acuerdos de paz con las Farc.

Dijo que confía en que la Corte Constitucional avale el plebiscito para que los colombianos tengan la posibilidad de votar a favor o en contra de los acuerdos alcanzados con las Farc en La Habana.

“En junio pasado, al cierre de la segunda legislatura, aprobamos una reforma constitucional denominada Acto Legislativo para la Paz, que plantea el trámite y aprobación de iniciativas de ley solamente después de la refrendación de los citados acuerdos”, explicó.   

Además del paquete de proyectos que conformarán la agenda de paz y de la elección del Procurador General, el Legislador cesarense indicó  que las iniciativas de su autoría, los temas de control político y las gestiones para apalancar el progreso de las regiones también tienen espacio en el registro de tareas programadas para esta legislatura.

En ese sentido, recordó que al Senado llegará para su aprobación el proyecto de ley de ampliación de la licencia de maternidad de 14 a 18 semanas, presentado conjuntamente con el representante Cristian José Moreno. Esta iniciativa ya cumplió su trámite en la Cámara de Representantes.

Otra de sus iniciativas, que confía será ley de la República en este periodo, es la que prohíbe a las eps cobrar a sus afiliados el servicio en épocas de suspensión. El objeto general de este proyecto de ley es  “garantizar el ejercicio efectivo del derecho a la salud, buscando que la suspensión de la afiliación al sistema de seguridad social en salud en el régimen contributivo, conlleve a que no se causen intereses cuando el trabajador independiente incurra en mora con el sistema de seguridad social en salud, se prohíba el cobro de aportes posteriores a la interrupción de la cobertura y se permita la normalización del servicio a quienes realicen acuerdos de pago”.

El senador José Alfredo Gnecco también radicó un proyecto de ley que ya hace trámite en el Congreso, cuyo objeto es  rendir honores al maestro Gilberto Alejandro Durán Díaz, declarando el 2019 como el año conmemorativo de su vida y obra, aprovechando la celebración del natalicio del juglar.

Entre los honores propuestos por el Congresista cesarense, se encuentra la construcción de una escultura de Alejo Durán, que será ubicada en un lugar referente del municipio de El Paso, Cesar, cuna del juglar. La elaboración de la obra será encomendada a un escultor colombiano, escogido con base en un concurso de méritos que abrirá el Ministerio de Cultura para tal efecto.

De la misma manera, José Alfredo Gnecco Zuleta sugiere al Gobierno Nacional declarar Patrimonio Cultural de la Nación al Festival “Pedazo de Acordeón”, que anualmente se celebra en homenaje al maestro Alejo Durán.

Adicionalmente, el Proyecto de Ley plantea la construcción y adecuación de una casa museo, para preservar la vida y obra de Gilberto Alejandro Durán Díaz.

 

El presidente Juan Manuel Santos reveló que envió una carta al expresidente, Álvaro Uribe Vélez, convocándolo a un diálogo para buscar consensos que les permita superar las diferencias en torno al proceso de paz.

Desde La Guajira, el mandatario dijo que envió la primera misiva que ha escrito al ex líder del Centro Democrático, "respetando nuestras diferencias, nuestros diferentes puntos de vista".

"Creo que al país, al país sobre todo, a él y a mí, al Gobierno, a todos los colombianos nos conviene que como personas civilizadas nos sentemos a tratar de identificar todo lo que nos une, y nos une muchísimo sobretodo el futuro de Colombia", consideró el presidente Santos.

En la misiva que reveló Casa de Nariño, el mandatario le dice a Uribe que, "el pueblo colombiano y la historia así lo exigen. Sin sacrificar nuestros principios ni nuestras convicciones, creo sinceramente que podemos trabajar conjuntamente en la construcción de un país mejor y en paz".

"En esa dirección, estoy dispuesto, junto con el equipo negociador del Gobierno, a reunirme con usted para escuchar sus inquietudes y abrir un diálogo constructivo", le dijo el mandatario insistiendo en un encuentro para intentar sumarlo al proceso de paz.

El siguiente texto es la carta enviada por el presidente Juan Manuel Santos al expresidente de Colombia, senador de la República y director del Centro Democrático Álvaro Uribe Vélez.

Bogotá D.C., 10 de julio de 2016

Doctor ALVARO URIBE VELEZ Expresidente y Senador de la República Ciudad

Respetado expresidente y senador Álvaro Uribe Vélez:

Usted y yo hemos sido elegidos presidentes de la República, la más alta dignidad que otorga el pueblo colombiano, y recibimos de nuestros compatriotas un mandato para liderar el país hacia un mejor futuro, más seguro y más próspero. Cada uno de nosotros asumió esa responsabilidad con entereza y convicción, a la luz de lo que el país requería en su momento histórico, y con la mente y el corazón puestos en un mañana mejor.

Esa responsabilidad nos impone igualmente el deber de liderar con el ejemplo, para guiar al país por un camino de reconciliación y no de enfrentamientos.

Convencido de esto, decidi escribirle esta carta para invitarlo, desde el fondo de mi corazón, a que nos ayude, con su indiscutible liderazgo y sin abandonar su independencia crítica, a aprovechar la oportunidad única de paz que se abre a los colombianos y producir asi el cambio que nos lleve a un futuro mejor para todos, en especial para las nuevas generaciones.

Con ese propósito trabajamos juntos cuando usted me hizo el honor de nombrarme como su ministro de Defensa. Me siento orgulloso de los resultados que obtuvimos en la consolidación de la seguridad democrática. Como presidente, continué asestando los mayores golpes a los grupos armados ilegales, al crimen organizado y la delincuencia común. También redoblamos los esfuerzos para acelerar la efectiva disminución de homicidios y secuestros que se inició en su administración.

En los últimos años, junto con nuestros valientes soldados de tierra, mar y aire, y nuestros policías, usted y yo hemos dado los pasos que nos llevaron a esta coyuntura histórica. Si hoy las FARC están en un proceso de paz que ha avanzado como ningún otro, listas a dejar las armas y reintegrarse a la sociedad, se debe en buena parte a esos reiterados y contundentes éxitos. Y se debe también a que retomé las conversaciones discretas para avanzar en una solución negociada -como en el mundo de hoy debe terminar toda guerra asimétrica- que su gobierno comenzó.

Presidente Uribe: esta ha sido una negociación seria, juiciosa, ponderada, realizada por un equipo negociador con personas de la más alta credibilidad y experiencia, incluidos quienes fueran su comandante general de las Fuerzas Militares, su director general de la Policía Nacional y su alto comisionado de Paz.

¿Qué estamos obteniendo los colombianos con este Acuerdo? El fin de la guerra y sus innumerables víctimas, un campo en paz con verdaderas opciones legales y reales de desarrollo económico, el fortalecimiento de nuestra democracia y que nuestra Colombia deje de ser estigmatizada como tierra de violencia.

Las FARC entregan todas, todas sus armas a las Naciones Unidas, abandonan el secuestro y la extorsión, rompen sus vínculos con el narcotráfico y la minería ilegal, cesan los ataques a la fuerza pública y a la población civil. Es la consecuencia del cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo cuyas reglas se pactaron el pasado 23 de junio.

Las FARC, al desmovilizarse y dejar de existir como grupo armado, inician su tránsito hacia la vida civil. Los que quieran continuar su lucha política deberán abrirse camino sin armas en nuestra democracia.

Los miembros de las FARC deberán someterse al sistema de justicia transicional que se estableció. No habrá amnistía para los responsables de graves crímenes de guerra o delitos de lesa humanidad. Estos serán investigados, juzgados y sancionados por la jurisdicción especial de paz y deberán someterse a una restricción efectiva de su libertad entre 5 y 8 años, siempre y cuando digan toda la verdad sobre lo que sucedió y contribuyan a la reparación de las víctimas. De lo contrario, tendrán penas de prisión de hasta 20 años. Es decir, no hay impunidad. Y si llegaran a reincidir, perderán todos los beneficios.

Los terceros, los que no son ni miembros de las FARC ni agentes del Estado, y que hayan participado de forma "determinante" en la comisión de delitos atroces con ocasión del conflicto también podrán someterse a esta justicia transicional. Los civiles que hayan sido obligados a pagar vacunas o rescates serán considerados víctimas, no victimarios.

Todas las actuaciones relacionadas con el conflicto de los miembros de nuestras Fuerzas Militares y de Policía, como guardianes de la libertad y la democracia, se presumen legales. Todo lo contrario sucede con las actuaciones de la guerrilla que se presumen -todas- ilegales. Aquellos agentes del Estado que hayan cometido algún delito relacionado con el conflicto podrán acogerse voluntariamente a la justicia especial de paz con los mismos beneficios. Evitaremos de esta forma que se repita la injusticia de ver a exguerrilleros totalmente amnistiados y en libertad, mientras nuestros soldados y policías acaban purgando largas penas en la cárcel.

Este proceso de paz es el primero en el mundo en el que la prioridad son las víctimas y sus derechos. Esto parte del reconocimiento de más de 7 millones de víctimas que ha dejado el conflicto armado, de las cuales 8 de cada 10 han sido civiles. Las víctimas recibirán justicia, verdad, reparación y garantías de no repetición. Los colombianos podremos vivir sin esa macabra y tenebrosa fábrica de víctimas que hemos tenido que soportar en estos últimos 50 años.

Durante décadas se ha venido hablando de la necesidad de eliminar la desigualdad y el atraso que sufren nuestro campo y nuestros campesinos. La guerra, el desplazamiento forzado, la falta de claridad sobre la propiedad de la tierra, lo han impedido. Con la paz, podremos por fin iniciar la verdadera transformación del campo. Llegará más inversión, más presencia del Estado, más oportunidades y más progreso. El campo se convertirá en ese motor de crecimiento que todos esperamos.

Con el fin de la guerra podremos ser más efectivos en la superación del problema de la droga. El Estado se concentra en combatir a las grandes mafias. Los campesinos cultivadores no serán tratados como criminales, recibirán apoyo para tener alternativas económicas legales. Con la paz y una fortalecida presencia del Estado, los resultados serán más eficaces y permanentes. El domingo pasado se inició el primer plan piloto de colaboración con las FARC para tal fin.

Por último, y como debe ser el objetivo de todo proceso de paz, aprovecharemos esta oportunidad para robustecer y ampliar las bases de nuestra democracia. Se pretende que todos los colombianos puedan participar, ser escuchados y decidir su futuro con tranquilidad y sin temor.

Tenemos una oportunidad de oro que requerirá un gran esfuerzo por parte de todos los colombianos. Lo invito a usted y a sus seguidores a participar en el diseño de ese nuevo país que todos queremos, de esas nuevas reglas que garanticen, por ejemplo, los derechos de la oposición y mejoren nuestro sistema electoral.

Estamos a tiempo de demostrar que la paz que se logra con los adversarios armados de más de medio siglo debe acompañarse de un espíritu de concertación y trabajo entre quienes obramos siempre desde la democracia y dentro de la ley.

El pueblo colombiano y la historia así lo exigen. Sin sacrificar nuestros principios ni nuestras convicciones, creo sinceramente que podemos trabajar conjuntamente en la construcción de un país mejor y en paz. En esa dirección, estoy dispuesto, junto con el equipo negociador del gobierno, a reunirme con usted para escuchar sus inquietudes y abrir un diálogo constructivo.

Hoy tenemos la oportunidad única de transformar nuestro país para el bienestar, la tranquilidad y el mejor futuro de nuestros hijos y de nuestros nietos, que no tienen por qué seguir sufriendo este conflicto.

Como lo señaló el papa Francisco, "no podemos permitir otro fracaso más en este camino de paz y reconciliación".

Un cordial saludo, Juan Manuel Santos

 

El procurador General, Alejandro Ordóñez, formuló pliego de cargos contra el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, por la presencia de las Farc en el corregimiento de Conejo, municipio de Fonseca, La Guajira, el pasado 18 de febrero.

El documento ya fue firmado y en este se busca determinar si se presentaron faltas disciplinarias por haberse retirado a la Fuerza Pública, durante el tiempo que estuvo la guerrilla de las Farc en el corregimiento de Conejo, lo cual podría constituir una violación a la Ley 418 de 1997 que en el parágrafo 1º del artículo 8º prescribe que “en ningún caso podrán establecerse órdenes especiales de localización a la Fuerza Pública para la creación específica de zonas de ubicación o de despeje de cualquier parte del territorio nacional”.

Esto con el fin de poder determinar si las Fuerzas Militares y de Policía dejaron desprotegida a la población civil del corregimiento Conejo del municipio de Fonseca en el departamento de La Guajira e indefensa en manos de las Farc.

Esta investigación deberá determinar, entre otras cosas, si con dicha desprotección se permitió el uso por parte del grupo guerrillero de un establecimiento educativo, con estudiantes del Conejo, configurándose una presunta infracción al derecho internacional humanitario y una violación a la Constitución Política que impone a las autoridades proteger a todas las personas residentes en Colombia, en su vida, honra y bienes.

La decisión también cobija al general Juan Pablo Rodríguez, comandante general de las Fuerzas Militares; Alberto José Mejía Ferrero, comandante General del Ejército de la República; Pablo Alfonso Bonilla Vásquez, comandante de la Décima Brigada Blindada. 

Se creará una comisión que incluya los movimientos sociales de izquierda como La Marcha Patriótica y el Congreso de los Pueblos, partidos con personería jurídica y dos expertos delegados de la mesa de La Habana para que redacten este documento y se pueda materializar la promesa de un estatuto de oposición consignada en la constitución del 91 pero que hasta ahora ha sido imposible implementar.

Se acordó además que en las próximas dos semanas organizaciones como Foro Por Colombia, Viva la ciudadanía y el CINEP entregaran a la mesa de La Habana una propuesta para la realización de un encuentro nacional en donde se pueda discutir el contenido de un proyecto de ley de garantías y promoción de la participación ciudadana que cobije a los futuros movimientos políticos que surjan después del afirma del acuerdo final.

Finalmente se convoca también la creación de una misión electoral especial la cual tendrá que entregar al gobierno nacional una propuesta de reforma electoral y que estará integrada por 7 expertos de la MOE, el Centro Carter, los departamentos de Ciencia Política de la Universidad Nacional y de Los Andes además del Instituto Holandés para la democracia multipartidaria.

Quedaría pendiente en este punto de participación en política, cuantas curules y por cuantos periodos se le otorgarían a la circunscripción especial de paz y cuál sería el mecanismo para que los jefes de la guerrilla puedan llegar a cargos de elección popular.

 

El Representante a la Cámara Cristian José Moreno Villamizar, mediante una gestión permanente ante el Ministerio de Minas y Energía, logró que se reversara la resolución que aplicaba una nueva fórmula para la liquidación de los incentivos de regalías a los municipios productores de carbón en el Departamento del Cesar.

Esta resolución afectaba de manera directa a los municipios de Codazzi, Becerril y el Paso, privándolos de unos recursos  del orden de 7000 millones de pesos, los cuales  son muy importantes para el desarrollo local.

Como respuesta a la gestión del parlamentario Moreno Villamizar, el Ministerio de Minas  y Energía emitió una nueva resolución, la 40608 del 21 de junio del presente año, la cual le reconoce los incentivos mineros a los municipio descritos anteriormente.

Ante  esta nueva situación el municipio de Codazzi recibirá la suma de  2.200 millones de pesos, Becerril 3.300 millones y El Paso 1.282 millones también.

El incentivo de regalías es un recurso que gira la Nación  a los municipios mineros para motivar la actividad minera y compensar  los impactos de la misma en su territorio. Con estos recursos los alcaldes pueden realizar obras públicas para solventar sus necesidades.